EL PLAN B

Definitivamente hay días que las cosas no resultan como lo planeamos. Suceden eventos que alteran los planes y afectan nuestras espectativas diarias, como lo son algunas enfermedades, imprevistos laborales, problemas domésticos, eventos familiares o simplemente hay días que no tenemos ganas de hacer las cosas. ¿Y que podemos hacer en días que todo se ve negro?

Lo primero es volver a la brevedad a nuestra rutina diaria que llevamos trabajando. Porque, los hábitos demoran días en implementarse, y dejar de realizarlos de manera constante implica una alta probabilidad de abandonar las tareas y perder todos los avances logrados de momento.

La mayoría de quienes escriben acerca del tema de los hábitos, plantean que se debe comenzar con un simple hábito y de manera gradual, con la finalidad de que no olvidemos realizar la actividad asociada. Yo intento realizar siete al mismo tiempo, pero estoy pensando que estoy equivocado al hacerlo de esa manera, porque son muchas las variables que entran en juego y no todos los días son iguales como lo mencione anteriormente.

Básico en el funcionamiento futuro va a ser “LA REGLA DE DOS MINUTOS”, que significa que cualquier cosa que demore menos de dos minutos debe ser realizada de manera inmediata. Y su gracia esta en que fomenta el HACER, un mínimo movimiento rompe de manera mínima la PROCASTINACIÓN y puede significar un tremendo avance en las metas diarias.

Deje todo el fin de semana, la mayor parte de las tareas que me había autocomprometido, producto de un viaje a otra ciudad a un evento familiar, y claramente las herramientas disponibles en ese momento no fueron las idóneas para seguir haciendo las cosas tal como venian. Pero hoy debo retomar, porque estamos en condiciones de corregir los errores sobre la marcha y evitar que al final abandonemos definitivamente. PLAN B consiste en tener claro que estas situaciones volverán a suceder pero asumir estrategias diferentes de afrontar todo, quizas iniciar más temprano la ejecución de tareas, o medir a travéz los indicadores que nos propusimos en algo más sencillo como una simple hoja de papel o el celular para no pderder los datos del día. Es algo que debemos revisar en el camino pero es 100% perfectible si tenemos la intención de HACERLO.

En resumen, este fin de semana en general fui un vago. La PROCASTINACIÓN se hizo presente, y me deje llevar. Pero tengo que tomar resguardos para la próxima oportunidad, mi nuevo PLAN B, porque siempre habrán NUEVOS EVENTOS en nuestras vidas, y no por eso vamos a dejar de concretar nuestros objetivos. No voy a justificar mi NO HACER, sino asumo el ERROR y CORRIJO para que no vuelva a suceder o no a este nivel.